Ep. 3 – El diario de una profe | Cuando el aula agota: estrategias para cuidarnos y cuidar

Enseñar desde el equilibrio: cuidarte para poder cuidar

En el tercer episodio de El Diario de la Profe, abordo tres grandes temas que, a esta altura del año escolar, se sienten con fuerza en la vida docente. Estos temas no solo impactan en nuestra práctica profesional, sino también en nuestro bienestar emocional y en la manera en que acompañamos a nuestros estudiantes. Hablemos de autocuidado, de la importancia de lo que proyectamos en ellos y del impacto del refuerzo positivo.

1. Autocuidado: el primer paso para sostener el año escolar

El trajín diario, las emociones que acumulamos, las exigencias externas e internas, y la sobrecarga de tareas hacen que muchas veces terminemos agotadas. Por eso, comparto lo que llamo mis circuitos de calma: herramientas simples pero efectivas para no llegar al agotamiento extremo.

  • Meditación guiada: aunque sean 10 minutos al día, enfocarte en la respiración puede ayudarte a resetear cuerpo y mente.
  • Conexión con la naturaleza: caminar descalza sobre el pasto, exponerte al sol un rato… somos parte de la naturaleza y ella nos regula.
  • Movimiento con disfrute: una actividad aeróbica que te guste (caminar, bailar, correr) y que puedas sostener en el tiempo.

Sostener estos hábitos en el tiempo no solo nos hace bien a nosotras, sino que transforma la manera en que acompañamos a nuestros alumnos.

2. El Efecto Pigmalion: cuando creés en ellos, ellos creen en sí mismos

Esta teoría se basa en la idea de que las expectativas que tenemos sobre una persona influyen directamente en su desempeño. Como docentes, esto es clave: cuando creemos sinceramente en el potencial de nuestros estudiantes, ellos lo perciben, lo incorporan y lo reflejan.

En el episodio comparto una situación real que me dejó reflexionando: cómo una frase que minimiza o etiqueta a un grupo puede limitarlo, y cómo una mirada amorosa y confiada puede cambiar el rumbo de una clase entera.

3. Refuerzo positivo: cambiar la mirada, cambiar la historia

Es urgente dejar de enfocar solo en el error. El refuerzo positivo no es solo una estrategia, es una forma de mirar. Mirar el esfuerzo, los avances, la participación. Felicitar lo pequeño. Validar lo que sí se pudo.

Proponer instancias de evaluación donde haya margen para equivocarse y volver a intentar es parte de construir una educación más empática. Cuando enfocamos en lo positivo, nuestros estudiantes también aprenden a hacerlo con ellos mismos.


Si sentís que necesitás herramientas concretas para enseñar con más empatía, regular tus emociones o acompañar mejor a tus grupos, podés agendar una mentoría 1:1 conmigo. En Mirada Honesta acompañamos a docentes que quieren enseñar desde el vínculo y el respeto, sin dejarse a ellos mismos afuera.

¡Te espero!

Hablemos sobre emociones, apego y neurociencias.